La Superintendencia de Bancos (SB) emitió una nueva carta circular con orientaciones dirigidas a las entidades de intermediación financiera (EIF) para que los procesos de cobro de deudas se desarrollen con respeto a la dignidad de los usuarios y bajo criterios de transparencia.
De acuerdo con el resumen difundido por Diario Libre, el documento corresponde a la Carta Circular CCI-REG-2026000007 y plantea lineamientos y recomendaciones destinados a prevenir prácticas abusivas o contrarias a la dignidad de las personas.
La circular fue firmada por el superintendente Alejandro Fernández W. el 29 de julio. Su objetivo, según la información suministrada, es reiterar que las entidades financieras deben procurar un trato equitativo y respetuoso durante las gestiones relacionadas con obligaciones pendientes.
Las prácticas identificadas en el material
Aunque el título de la publicación alude a siete pautas, el resumen disponible detalla tres de ellas. Estas se concentran en la organización interna de los bancos, la responsabilidad sobre terceros y la forma en que debe comunicarse la gestión de cobro.
Políticas y capacitación
La primera recomendación consiste en que las entidades dispongan de políticas claras y mecanismos apropiados para recuperar deudas. También deben ofrecer entrenamiento constante al personal que participa en esas funciones.
Este criterio vincula la gestión de cobro con la preparación de quienes la ejecutan. La información disponible no especifica la frecuencia, el contenido ni la metodología de esas capacitaciones, por lo que esos aspectos requieren confirmación en el texto completo de la circular.
Responsabilidad por los gestores externos
La segunda pauta señala que los bancos deben asumir responsabilidad por las acciones de las personas o empresas que realicen cobros en su nombre. Esto incluye tanto a empleados directos como a proveedores tercerizados.
La orientación busca que la externalización de una parte del proceso no aparte a las entidades financieras de la responsabilidad sobre la manera en que se realizan las gestiones. El resumen no precisa cuáles serían las consecuencias concretas ante eventuales incumplimientos ni qué mecanismos de supervisión deberán aplicar las instituciones.
Ética y transparencia
La tercera práctica identificada plantea que las entidades deben vigilar la conducta ética de los gestores de cobro. Además, estos deben proporcionar información clara sobre el proceso y sobre las posibles alternativas de solución.
El énfasis en la claridad apunta a que las personas reciban información comprensible durante la comunicación relacionada con sus deudas. Sin embargo, el material suministrado no detalla qué datos deben entregarse, cuáles alternativas deben ofrecerse ni cómo debe documentarse cada contacto.
Un llamado a proteger a los usuarios financieros
La iniciativa coloca la protección de los usuarios financieros en el centro de las prácticas de recuperación de deudas. Para los clientes de bancos y otras entidades de intermediación financiera en República Dominicana, las pautas descritas resaltan la importancia de recibir un trato digno y de contar con información transparente durante este tipo de procesos.
La SB presenta la circular como un paso en la defensa de los derechos de los usuarios financieros. El documento también plantea que las entidades deben mantener estándares de cortesía, justicia y respeto, incluso cuando recurran a terceros para gestionar el cobro.
El resumen disponible no incluye las otras cuatro pautas anunciadas en el título de la publicación ni reproduce el texto íntegro de la carta circular. Por ello, para conocer el alcance completo de las disposiciones, será necesario consultar el documento oficial y la versión completa del reporte periodístico.



